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martes, 10 de septiembre de 2019

Mi opinión nº220 "Fuego en el cuerpo" de J.R. Ward.

¡Buenas noches mis delicias!
Hoy os traigo mi opinión sobre la primera novedad del mes de septiembre de Phoebe Romántica que fue publicada el día 2.
"Fuego en el cuerpo"
de J.R. Ward.
Quiero agradecer a la editorial el envío del ejemplar para su lectura.
¡Muchas gracias!
Y sin más demora...
¡Vamos allá!


Autora: J.R. Ward
Editorial: Pàmies
Sello: Phoebe Romántica
ISBN: 978-84-17683-17-7
Género: Romántico/Contemporáneo
Número de páginas: 350
Anne Ashburn es una mujer consumida por un amargo pasado, tanto por su truncada carrera en el Cuerpo de bomberos de New Brunswick como por la obsesión que siente por el chico malo del departamento, Danny McGuire. Tomar una arriesgada decisión en un incendio cambia su vida para siempre y debe reinventarse, tanto en lo laboral como en lo personal. Danny McGuire es el mejor bombero del Cuerpo, pero tiene un problema: siempre actúa sin pensárselo dos veces, y esa impulsividad se ve acrecentada cuando, debido a temas personales, comienza a asumir riesgos innecesarios… A pesar de sentirse destrozada, Anne emprende una nueva carrera como investigadora de incendios; aunque no cree que pueda llegar a sentir la misma pasión que la invadía cuando tenía que enfrentarse al fuego, una serie de incendios sospechosos en la ciudad despierta en ella la motivación que andaba buscando. Cuando Danny comienza a ayudarla en un caso, el pasado y el presente de ambos colisionan sin control. Danny y Anne tienen algo en común: ambos llevan el fuego en el cuerpo, y deberán descubrir juntos si las llamas que los consumen por dentro cuando están juntos llegarán a ser tan intensas como las que han tenido que combatir en sus vidas.

Para mí J.R. Ward es una de mis autoras favoritas de género paranormal/erótico con diferencia. Me leí toda una saga que escribió y si la comparo con esta novela he visto que no tienen nada que ver. Pero antes de entrar más en materia voy a dar comienzo con mi opinión. Os hablaré de los protagonistas, personajes secundarios, pluma de la autora, mis impresiones y lo que creo que podéis encontrar en esta novela. 

Nuestros protagonistas son Anne y Danny

Anne: una chica que elige su propio destino a pesar de que su familia no lo apruebe. Su padre era bombero y su hermano también lo fue hasta que se convirtió en el jefe de bomberos de New Brunswick. La intención de su familia era convertirla en la perfecta esposa y ama de casa, pero Anne se rebela y se convierte en bombera por que es una profesión que adora. Un acontecimiento del pasado hace que la relación con su familia se deteriore. Un padre al que tenía idealizado como un héroe, un hermano que le reprocha su trabajo ya que considera que es un mundo de hombres y una madre pasiva y en exceso complaciente por la que no siente lo que debería sentir. Anne no es de las que acata las normas, más bien actúa por instinto, es impulsiva y temeraria y eso le costará muy caro. En un aviso de un incendio en un almacén su impulsividad y su falta de atención le costará su trabajo como bombera y casi la vida y arrastrará con ella a Danny, su compañero de la estación 499 y el hombre que le quita el aliento. A partir de ese terrible suceso deberá reinventarse y seguir su vida con las secuelas de sus malas decisiones y se convertirá en inspectora de incendios. Se adentrará en una investigación bastante sospechosa y turbia y en su camino se volverá a cruzar Danny, y aunque ella intenta mantener las distancias le será prácticamente imposible, ya no sólo por sus sentimientos hacia él, sino por cómo se siente Danny después de aquel fatídico día. La investigación que está realizando alcanzará un cariz peligroso ya que su integridad física estará en riesgo. Pero al ser tan terca y tener tan marcado el sentido de la justicia no cejará en su empeño por descubrir a los culpables de los incendios. 

Danny: un hombretón irlandés que es el pecado personificado. Su vida no ha sido fácil y su cuerpo, como un lienzo, da cuenta de ello a través de aguja y tinta. En la estación de bomberos 499 se encuentra la chica que le quita el sueño, su compañera Anne. Pero como es una persona tan hermética y terca es incapaz de expresar sus sentimientos por ella. Cuando acuden al aviso del incendio del almacén, en ningún momento esperaba que todo saliese tan realmente mal. Para ayudar a Anne se verá obligado, por ella, a tomar una de las decisiones más difíciles y grotescas de su vida, algo que le cambiará de una manera drástica. Después de aquel día y de casi estar apunto de perder la vida también en aquel incendio, se convertirá en alguien a quien le da igual todo, no cumple las normas, es un auténtico kamikaze y además se sumerge en una espiral de auto destrucción que no tiene fin por el gran sentimiento de culpa que carga a sus espaldas. Cuando vuelve a coincidir con Anne la culpa no cesa, pero tiene una necesidad imperiosa de estar cerca de ella, de saber que está bien y de cómo lleva su nueva vida sin la subida de adrenalina que le suponía ser bombera. Cuando descubra que debido a su investigación su vida corre peligro se convertirá en su sombra para evitar que nadie la dañe más. 

Los protagonistas poseen un gran potencial, son dos auténticas bestias pardas por su fuerza, arrojo, voluntad, espontaneidad, garra y personalidad. Los conoceremos en tres etapas que, para mí, son esenciales y son en la normalidad al principio, 10 meses después nos muestran cómo han involucionado los dos y por último su evolución y como maduran y todo esto lo hacen de una forma paulatina. Ha sido imposible no empatizar y conectar con ellos desde las primeras 30 páginas hasta el final por todo lo que nos aportan tanto en el ámbito personal como profesional y no puedo olvidarme de ese lado vulnerable que intentan camuflar tras una fachada de pasotismo absoluto para que nadie piense que son débiles. 

Respecto a los personajes secundarios debo decir que son abundantes y todos esenciales y cruciales para el desarrollo de la historia de nuestros protagonistas, para el accidente, la trama de la investigación y alguna que otra subtrama que se crea paralelamente a la inicial. No puede evitar confesaros que mi favorito es un pitbull de color gris que se implicará en la historia pasito a pasito y llegará a ser muy protector con la persona que le salvó la vida y cuidó de él. De hecho él no es consciente de lo terapéutica que es su compañía y el cariño que aporta a alguien dañado que huye de la soledad. 

La pluma de la autora, en esta novela, es fluida, dinámica, dramática, reflexiva, cruda, dura al igual que pasional, visceral, incluso catártica. Los diálogos son abundantes y bien desarrollados al igual que la narración que está muy bien estructurada. Desde el primer giro que se produce al principio de la historia es un no parar vives momentos de tensión, de acción, de suspense e intriga, de emoción, de lujuria, de compañerismo y de reinvención. 

El planteamiento, el nudo y el desenlace están perfectamente desarrollados e hilados, creando una armonía agónica de principio a fin. El libro es independiente, auto conclusivo y la historia de los personajes queda perfectamente cerrada. Pero la cuestión es que la trama no se resuelve del todo así que me hace pensar que en las siguientes entregas, si las hubiera, porque no será por personajes secundarios… dicha trama continuará hasta que se haga justicia. 

Las escenas de pasión ya os aviso que se cuentan con los dedos de una mano a diferencia de su anterior serie de novelas donde eran muy abundantes y explicitas. Pero en esta novela las poquitas que hay tienen una finalidad y no es solo la de llegar al éxtasis, pueden ser para desquitarse, para aceptarse y ser aceptada y para demostrar con caricias lo que las palabras no son capaces de decir. Todas y cada una de ellas han sido maravillosas y descritas con cuidado y mucho mimo. 

Es fabulosa la investigación exhaustiva que ha realizado la autora para la novela en términos psicológicos, políticos, sanitarios, los diferentes tipos de fuegos que hay, las igniciones, el acelerante que se usa para provocarlos, el material que utilizan los bomberos para extinguirlos, localizaciones, etcétera. Una ardua tarea la que conlleva dicha información y que nos la da a conocer de manera concisa, precisa y directa sin que resulte en ningún momento algo denso o recargado. 

El libro consta de 350 páginas, divididas en 56 capítulos de extensión media, no contiene prólogo ni epílogo. El libro es auto conclusivo aunque creo que pertenece a una serie, algo que espero que sea cierto, porque deseo con fervor conocer más historias sobre estos valientes bomberos. Los capítulos van encabezados con su correspondiente número y, en alguna ocasión, con la localización donde se desarrollan los acontecimientos, algo que he apreciado porque ayuda a que te centres y te sitúes. 

La historia está narrada en tercera persona desde la perspectiva de ambos protagonistas y algunos de los personajes secundarios. La verdad es que me hubiese encantado que hubiese estado narrada en primera persona ya que es algo que me apasiona, pero aún así lo veo necesario ya que la perspectiva global en esta novela contiene muchos frentes abiertos y así no pierdes detalle de nada de lo que ocurre. 

¿Mis impresiones? 
Esta novela me ha impactado sobremanera, ya que al leer la sinopsis no puedes llegar a pensar en la magnitud de lo que nos depara su lectura desde la primera página. He sentido toda una amalgama de sensaciones y sentimientos que son difíciles de explicar aunque lo voy a intentar. He sentido frustración, irá, impotencia, pena, esperanza, alegría, desengaños, enfados, ilusión, preocupación, tristeza, la propia soledad de los protagonistas, me he sentido identificada con algunos comportamientos de ambos pero sobre todo he sentido orgullo por ellos, porque querer es poder y el amor todo lo cura. Esta novela me ha marcado tanto que sin duda alguna es otra más que añado a la lista de Lecturas Top del 2019 y sin duda alguna os recomiendo encarecidamente su lectura. 


Fuego en el cuerpo” es una novela llena de concienciación, de superación personal, de luchas internas, de segundas oportunidades, de trabajo duro, de reinvención, compañerismo, hermandad, sanación, aceptación, evolución, madurez y grandes dosis de acción y suspense. Es la historia de dos personas a las que el fuego consume por dentro debido a la pasión que sienten por el ser amado y la necesidad de ser perdonados y aceptados. 

J. R. Ward es el pseudónimo de la escritora americana Jessica Bird. Es mundialmente conocida por ser la autora de la prestigiosa serie de novelas La hermandad de la Daga Negra. A lo largo de su carrera ha sido galardonada con numerosos premios, como el RITA o el del Romantic Times. Además, sus novelas han aparecido en múltiples ocasiones en la lista de los libros más vendidos del New York Times. Actualmente vive en el sur de Estados Unidos con su familia.



      





¡Pues hasta aquí la entrada de hoy!
Espero que os haya gustado y si es así, por favor, comentadla y seguid al Desván...
¡Que siempre se agradece!




1 comentario:

  1. Hola!
    La verdad no he leído este libro, pero me has convencido de intentarlo, tiene una sinopsis interesante y me gustó mucho los cuidadosos detalles de tu reseña, es una de las mejores que he visto🤗

    ResponderEliminar

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